Hoy decidí salir a correr aunque estuve a punto de dejar colgados los tenis. Varias ideas, preocupaciones y pendientes circularon por mi mente; y desaparecieron después de los primeros metros. Sólo me dejé llevar, se aclaró el pensamiento, pude disfrutar del entorno, respirar mejor y regresar a mis actividades sabiendo que por lo menos hoy hice algo de provecho para mi cuerpo. ¿El estrés?, ya no más, hoy volví a dejarlo atrás, perdido, inerte.

1a Carrera:

2a Carrera: pensé en terminar, en no empezar esta segunda pero todavía tenía energía y ganas de disfrutar el sol que había.

Las gráficas tienen muchos altibajos, tendré que encontrar la manera de pasar una carrera de forma más estable. Pero no quiero verme tan meticulosa, al fin y al cabo, soy una novata que después de muchos años vuelve a sentir la adrenalina de correr por correr, sin ningún propósito más grande que el de ser más sana y estar conectada con mi cuerpo de una forma más armoniosa.